Los mitos y creencias populares entorpecen la filiación entre madre y niño durante el período de lactancia. Por ello, se debe acudir al médico especialista en este caso el neonatólogo, quien responderá antes las demandas de las madres.
En la mayoría de las circunstancias los mitos o creencias alrededor de situaciones problemáticas o complicadas, devienen en una suerte de obstáculo para poder afrontarlo.
Las creencias populares en relación al embarazo y la lactancia, en vez de dar luz a los miles de preguntas de las futuras madres, lo que hacen es confundirlas aún más.
Muchas veces son estos mitos los que provocan que la mujer decida no seguir alimentando a su niño con el pecho.
Cabe señalar un aspecto importante en relación al tema, todas las madres se encuentran potencialmente aptas para amamantar. Sin embargo, conforme el nuevo ser se desarrolla se origina en la madre una serie de dudas que nos son atendidos por el médico especialista, sino que son resueltos por las personas más cercanas.
Entre las principales creencias o mitos con respecto a la lactancia se hallan:
- Si la madre hace la lavandería, es decir lava ropa, no puede darle de lactar al bebe, pues puede contagiarle un resfriado. El mito precedente es falso, debido que la madre bajo esta circunstancia si puede darle pecho al niño, sin correr el riesgo de contagiarlo.
- Si el bebé no se llena con la leche materna , se le debe dar agua o infusiones. Esto es incorrecto, ya que la leche materna es la única que contiene los nutrientes necesarios para que el bebé pueda desarrollarse saludablemente.
- Realizar un cronograma de lactancia o una suerte de horario, sino el recién nacido se malcría. Los médicos neonatológos han manifestado al respecto que solo la madre y el bebé establecen los momentos adecuados de cuando realizar la lactancia. Ambos actantes de este proceso determina el espacio y tiempo ideal para realizarlo.
- La producción de leche en la mujer depende del tamaño del seno. En realidad eso es relativo, el tamaño de la mamas lo determina el acumulamiento de grasa y no la cantidad de leche.
- Para tener más leche se debe tomar abundante leche. Lo anterior expuesto es falso, pues no solamente leche es lo que la madre debe ingerir para poder amamantar a su bebé, asimismo, debe consumir otro tipos de nutrientes que le proporcionen tanto calorías como vitaminas y proteínas.