Las estrías este mal es común a un gran porcentaje de mujeres embarazadas. Descubre cómo hacerles frente en forma práctica para disimularlas.
Esperar la llegada de un bebé sin duda alguna llena de mucha expectativa y alegría. Es una época muy gozosa en la vida en la mujer en que se dispone a hacer cuanto esté en sus manos para mantener su salud y brindar excelentes condiciones para el desarrollo de su bebé.
Es probable que durante esta etapa, la mujer se concentre a tal punto en su embarazo, que deje de lado algunos tips necesarios en el cuidado del cuerpo, para que este salga airoso de los diversos cambios que se presentan y que más tarde podrían afectar la figura en forma permanente. Hablamos de las famosas estrías, las cuales no solamente aparecen en el vientre de la madre en estado de embarazo, sino también, en la adolescencia, en incluso en la pubertad, o en personas de diferentes edades y sexo que han sufrido cambios de peso en forma rápida. Para empezar, no hay formas de eliminarlas ya que en realidad consisten en una cicatrización de la piel que pese a los avances en medicina estética de alta tecnología, sólo puede disimularse.
Estrías, ¿cómo evitarlas?
Para empezar, no necesariamente deben aparecer estrías en tu vientre si estás embarazada pero será mejor estar preparada ya que es una afección bastante común. Consiste en un estiramiento de la piel por pérdida de elasticidad, producto sea del aumento del volumen tu vientre o del exceso de grasa en él. Lo mejor definitivamente es evitar a toda costa subir rápidamente de peso, para lo cual deberás tener un balance nutricional acorde a las necesidades de tu bebé pero sin excesos de comida y mucho menos de grasa. Una actividad física como ejercicio leve y adecuado o caminar te sentará muy bien y ayudará a adelgazar un poco si ya aumentaste de peso. Tomar agua, frutas y verduras en suficientes cantidades es imprescindible para tener una piel hidrata e impedir la pérdida de elasticidad.
Masajes con aceite o crema
La famosas lociones, cremas y aceites usados para este fin no han demostrado ser efectivos para evitar su aparición, pero si para tratar el estiramiento de la piel una vez ha causado sus estragos. Esta técnica requiere de mucha voluntad y constancia; será esta la forma en que veas los resultados. Antes que nada deberás consultar a tu médico el uso de cualquier producto, sobre todo si es un tópico para aplicar en tu vientre. Algunos de las sustancias que más efectivas para hacer estos masajes, son: aceite de caléndula, aceite de oliva tibio, aceite de castor, lavanda y manteca de cacao. En el mercado existe una amplia gama de lociones y cremas especializadas, algunas más efectivas que otras, generalmente las de marca. Consulta a un especialista en la materia ya que no todas son recomendadas en todas las pacientes.
Cómo realizar masajes en las zonas con estrías o propensas a tener estrías
Lo más recomendable es hacerlo en caderas, vientre, pechos y parte superior de los muslos, aunque también en la parte lateral de estos. La aplicación deber ser un mínimo de 2 veces al día, aunque para conseguir resultados visibles se recomienda más de 3. Tu constancia y voluntad harán la diferencia para que tengas una piel humectada y suficientemente elástica. Es importante que seas insistente con estos masajes durante todo el embarazo, sin excepción de meses, días o semanas. Algunos especialistas coinciden en afirmar que una forma de ganarles ventaja, si sabes que tienes una piel no tan firme o si ya has presentado estrías desde tu juventud, aplicar en tu piel frecuentemente un mínimo de una vez al día con ayuda de una buena crema humectante, desde antes de estar embarazada. Si este es tu caso, recuerda aplicar dicha crema también en tu vientre.
Cirugía y alta tecnología para las estrías existentes
Hoy en día existen adelantos tecnológicos importantes que están disponibles a las madres que desean tratar esta afección de la piel una vez han salido del embarazo. Algunos basados en la aplicación de tópicos específicos como ácido retinoico, alfahidroxiácidos o aplicación subcutánea de ácido hialurónico. Otros, basados en aparatos tecnológicos creados para tal fin, entre ellos la dermoabrasión y la microdermoabrasión. Como tratamiento más radical y dependiendo la gravedad del caso se puede recurrir a la cirugía láser tipo resurfacing. Estos tratamientos igualmente requieren cuidado y constancia de parte de la paciente para lograr resultados visibles.