Aunque parezca mentira, existen también los embarazos psicológicos, y las personas que lo tienen presentan los mismos síntomas de un embarazo real.
Al tener un embarazo psicológico, los síntomas son prácticamente los mismos que los de un embarazo real, empezando por la ausencia del periodo, pasando por mareos, náuseas, antojos, aumento del vientre y pechos, incluso la mujer puede sentir los movimientos del bebé llegando a notar las contracciones uterinas.
¿Quién es más dada a tener un embrazo psicológico?
Están las mujeres que tienen problemas para concebir o son estériles.
- Las que se encuentran en edades avanzadas o están en la menopausia.
- Y las adolescentes que van comenzando a tener relaciones sexuales y siempre están con el temor de quedarse en estado.
- La presión social, tanto por parte de la familia, como por una propia (la necesidad de amar, y reforzar la relación de pareja)
Empieza a ser preocupante, cuando la mujer cambia asiduamente de médico, buscando el diagnóstico que quiere obtener.
¿Se puede prevenir el embarazo psicológico?
Antes que nada es primordial estar absolutamente seguras del embarazo. ¿Cómo estarlo?
Con pruebas caseras, y en caso de salir negativo realizar una prueba de sangre para salir de dudas o un ultrasonido.
Estas pruebas serán las definitivas para descartar que se esté produciendo un embarazo psicológico.